lunes, 14 de septiembre de 2015

La decisión de Luis

Me tardé en escribir estas líneas por la dificultad en la decisión sobre cómo abordar los recuerdos de mi abuelita. De nuestra abuelita. Ita, abue, Lucha... Según quién la mencione.

Una forma era a partir de sus frases: 

A su esposo: "ay, ¿ya vas a fumar otra vez?... ¿Le vas a poner sal? ¡Pero ni lo has probado!... ¡Siempre me hace lo mismo!...  ¡¿Qué te le quedas mirando a esa?!

A su primogénito:

Ay, ¿por qué no me has hablado? ¡Nunca me hablas! Y te quiero tanto. Háblame, no seas canijo. (Ahora mi madre me dice esas frases a mi).

A mi:

Ay hijo,  ¿qué compraste? ¿Más libros? ¿para qué compras libros, si ya tienes tantos?

Esta frase me permite brincar a una anécdota. Ella vivía con nosotros, se quejaba de mis tiraderos y de mis libros. Un día, regreso a casa, supongo que del colegio, cuando muy orgullosa me dice que me arregló los libros. Temiendo lo peor corro a ver y, oh desgracia, se confirmaron mis más temibles sospechas. Tooooodos los libros estaban acomodados por tamaño, por colores y según lo más o menos maltratado (yo los tenía ordenados por temática, por necesidad de consulta , etc.  Nunca comprendió por qué no me gustó su arreglo.

Recuerdos hay muchos. Pero una forma de hacerla feliz era disfrutar su comida. Bastaba pedir que te sirvieran otra ración de su sopa de poro y papa, de su mancha manteles, pipián verde, pastel de elote...

¿Qué más puedo decir de mi abue? Que comprendió los cambios de mundo, que vive en los gestos y manías de Paty y Santa. Que habita nuestros corazones. Y que merece, sin duda alguna, nuestro homenaje.



Luis Castro Obregón

Navidad en Tampico 1976:



domingo, 13 de septiembre de 2015

Mensaje del primogénito

                Se supone que el primogénito tiene mucho que decir de su Bendita Madre, sin embargo, después de todo lo que he leído de  la familia , que me ha conmovido, pero al mismo tiempo como que  no se les olvidó ningún calificativo de admiración y de sus cualidades propias de una Madre de los tiempos que le tocó serlo, abnegación, amor a su esposo, amor a sus hijos , los practicó de una forma especial  e intensa con trabajo sin tregua, preocupación constante del destino de sus hijos en la educación en su formación sobre todo de sus varones a los que procuró siempre educarlos en las mejores escuelas del México de entonces  no importando el gran sacrificio económico que representaba en todo momento , siempre convencía a su pareja de lo importante del gran esfuerzo  necesario, tenía la voluntad férrea que le proporcionaba el trabajo diario de su profesión que le daba la confianza para hacer respetar su decisión, nacido del gran amor a sus hijos sus privilegiados varones.
                  En varias ocasiones comenté con Hector de las ventajas de ser varones en los tiempos de nuestra infancia y juventud , que entendemos eran valores vigentes en ese tiempo y nosotros no nos oponíamos para nada, afortunadamente  eso cambió en nuestra madurez y que bueno aunque no tuvimos ningún varón para comprobar si entendemos los nuevos valores sin discriminación de  géneros.
                  Finalmente querida Madre en cualquier lugar de los confines del Universo donde te encuentres recibe, el amoroso recuerdo de tu Primogénito que te ama para siempre y que está muy cercano el día en que los alcance en el viaje que ya hizo mi querido hermano.

                   Que así sea.

                   Enrique Adrián

1938, Rosy, Angelina, Lucha, Sra., Enrique,Héctor

Claudia: Negrito Cambujo

Mi abuelita Lucha, mujer hermosa, siempre lucía muy guapa. La recuerdo con mucho cariño. Tuve la fortuna, al igual que mi brodita a gozarla durante un buen rato, ella y mi abuelito iban los miércoles a comer a casa, cuando vivíamos en Lomas de Cantera. Comíamos y después de ello, jugábamos cartas y siempre nos daban un peso, si un pesooo!!! Ha sido la única temporada en que recibí una especie de domingo. Recuerdo que una ocasión estábamos comiendo y tocaron la puerta, era la Sra. Conchita, nuestra vecina. Venía a reclamar  que el coche de mi abuelito había pegado en su pared. Mi abuelita se acercó a ella y con todo respeto y educación le dijo a la Sra. Conchita, que no entendía porque se quejaba, si no tenía ni un rasguño su pared, entonces la Sra. Conchita la invito a pasar a su casa y cuando salió, tenía una cara de asombrada y le dijo a mi abuelito: "le tiraste la cocina!" ...jajaja jajaja, como nos reímos También recuerdo con mucho cariño como le decía a mi papá: Negro cambujo, era su negrito!



Por ahí de 1941 Lucha, bebé creo sea Víctor Manuel (+), Héctor, algún primo  y el "Negrito Cambujo" :

Mexican Herald 12-sep-15


Contiribución Martha Obregón Garduño

Shyka: Doña Lucha no supe si quitarle velitas al pastel.

    No me es fácil mencionar algún anécdota  en particular ; pues resulta que la convivencia siempre se dio  con la pareja Doña Lucha y Don Enrique .

    Pero algo singular sería que cuando vivimos en Lomas de Plateros , llegó una nueva vecina que por la plática y azahares del destino su mamá había sido amiga de la infancia de quien creen?, si de la Sra. Lucha .
    El caso es que esperamos unos días a que se instalara y como su mamá  ( la amiga en  cuestión ) la ayudaba por estar embarazada la tenía a la mano. 
Invité a la Sra.  Lucha para que viera alguna monería de Claudia y  Sorpresa ; se reencontraron y después de identificarse, pues ya eran muchos años , la plática fue llena de  recuerdos. Me gusto ver la alegría en su cara y lo mucho que le gusto el detalle.
     Recuerdo aún sintiéndose mal, siempre estaba muy arreglada y con las uñas impecables siempre rojas .
    No puedo dejar de citar que los primeros consejos de embarazada fueron de ella, pues vivimos bajo el mismo techo por un corto tiempo al inicio .
    Aunque su carácter era alegre , siempre su mirada denotaba nostalgia o ensueño.
   No imagino sí ahora en sus 100 años  aún viviera en este plano terrenal , que opinaría de tanto cambio. Pero sí estaría orgullosa de la unión que existe entre sus hijos y familias de éstos pues es un gran tesoro heredado con el ejemplo, para cualquier madre .


Con cariño  Shyka .  Doña Lucha no supe si quitarle velitas al pastel.

Navidad 1982, Guadalajara:

La mente bloqueda de Sandra!!

Cuando pidieron aportaciones para el homenaje a mi abuelita Lucha, mi mente se bloqueó y sólo pensé “Realmente no tengo muchos recuerdos de ella!, qué tipo de aportación puedo hacer con tan poco convivio?...” Pero después de leer a mi hermano y a Mónica, mi mente y mis recuerdos se abrieron de inmediato!
Recuerdo a mi abuelita siempre pulcra, con sus labios rojos! Cuando se quedaba varios días en casa, mi hermano tenía que cederle su cuarto, y pa pronto, instalaba “su tocador” con sus cosméticos, cepillo, peine, tubos para el pelo, su espejo de mano, talco y su colonia Sanborns!! Tan pronto llegaba, la casa cambiaba de aroma y olía a ella…
Recuerdo su risa, y cuando escucho reír a Susy, a mi tía Martha, e incluso en ocasiones a mi mamá, mi abuelita Lucha llega a mi mente automáticamente.
Siempre he pensado que sus hijos varones le heredaron más su vanidad que sus hijas… curioso.
Recuerdo que en una ocasión rentamos la película de Viernes 13,  y a la primera escena ruda salió corriendo de impresión!! Jeje!
Sin duda, lo que más disfruto de mi abuelita son las incontables anécdotas, historias y vivencias que mi mamá se ha encargado de transmitirme. Gracias ma, son invaluables!!
Como bien refiere mi hermano, mi abuelita Lucha ha vivido en mí gracias a las palabras y recuerdos de quienes la conocieron mejor.
Gracias Lucha por haber hecho honor a tu nombre, por haber tomado cada una de las decisiones que tomaste, porque es muy probable, que si algo hubieras hecho diferente, más de uno, no estaríamos aquí ahora.
De aquí hasta el cielo te mando besos y todo mi agradecimiento.
Tu nietecita que te quiere, la más chiquita y la más bonita… Sandra ; )


sábado, 12 de septiembre de 2015

El $1.00 de Claudia


    Un día como hoy de hace 100 años nació esta hermosa mujer: Mi abuelita Lucha!!! Mamá de mi papá. 

    Abuelita, te recuerdo con todo mi cariño, te quiero mucho. Me daba mucha alegría que fuera miércoles porque era el día que tu y mi abuelito llegaban a comer a casa, recuerdo que nos daban $1.00, mismo peso que mi brodita gastaba luego luego y yo ahorraba. Y los juegos de cartas después de la comida, eran muy divertidos. Gracias por esos momentos.
    Te mando un beso hasta dónde estés!!!