sábado, 12 de septiembre de 2015

Hilda nos comparte anécdota de niña


Cuando yo tenía unos 4 o 5 años mis abuelitos iban a comer todos los miércoles a casa.
Recuerdo como mi abuelita abría su monedero y me daba 1 peso para ir a gastar a la tiendita de la esquina. 
Me alcanzaba para varios miguelitos, paleta y chicles.
Nos los daba y terminando de comer íbamos a comprar a la tienda de doña Lupita.
Uno de esos miércoles, fuimos a comprar, creó que en esa ocasión estaban más primos, no recuerdo bien, el punto es que cuando llegamos a la tienda, que era chiquita apretada y obscura, se rompieron unos envases de refresco!
La condenada viejilla me agarró y me metió al mostrador y dijo "no se va de aquí hasta que me paguen los envases"
Y entonces Claudia fue avisar a la casa, que me tenía detenida!  Me rescató mi abuelito y mi mamá muy enojados todos con la doña Lupita!!!
Recuerdo que mi abuelita estaba muy indignada, y yo si me espante mucho! Por que la Sra. a parte de mala estaba coja y fea. 
Entonces mi abuelita ya pasando un ratito en casa me dijo que ya no estuviera espantada y en secretito me dio otro peso :)
Sólo que ya mejor lo guardé por que ya no quería ir a la tiendita.

Convivíamos cada semana. Jugabamos domino y era gracioso que mi abuelita se la pasaba regañando a mi abuelito, pero como que era su forma de estar conectados por que no se enojaban.

No sé cuanto tiempo duró el que fueran cada miércoles a la casa, lo que si es que tengo buenos recuerdos de esos días. 
Ella me decía que era simpática, ocurrente y se reía conmigo.

Lindos recuerdos.

Hilda.


No hay comentarios:

Publicar un comentario