domingo, 6 de septiembre de 2015

Susy platica anécdota de Abuelita Lucha


Recuerdo una anécdota que contaba mi abuelita, que espero inspire a los bisnietos a seguir siempre adelante y no dejarse intimidar. 
Ella era una de las dos únicas mujeres en la Escuela Libre de Medicina. Por cierto, a ambas les decían "Lucha", y vaya que hacían honor a su nombre porque cómo las "bulleaban" (molestaban) los compañeros, tal vez por ser guapas e inteligentes, o simplemente por ser mujeres. Una vez, para mostrarle a mi abuelita que ese no era lugar para ella, le pusieron en la bolsa de la bata el dedo de un muerto. ¡Si! Le cortaron el dedo a un cadáver (que usan los estudiantes de Medicina para aprender) y se lo dejaron para que se asustara. ¡Sí que se asusto! Pero no lo suficiente como para salirse de la escuela. Siguió hasta cuando quiso. No todos los compañeros eran malos, conoció también hombres de bien y uno digno de ser amado. El amor fue lo único que la hizo dejar la escuela, se salió pero para casarse con mi abuelito, para fortuna de todos los que existimos gracias a ellos. Su amistad con la otra Lucha se mantuvo toda su vida. 



Así es que, hijos y sobrinos míos, sigamos el ejemplo de la abuela/bisabuela: que las experiencias negativas no nos afecten, que sea siempre el amor el que guíe nuestras decisiones y cuidemos nuestras amistades.
                                                                        Susy






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